Se acabaron las vacaciones y, aunque volvemos con la maleta llena de recuerdos, nuestra piel suele pagar la factura. Tras los meses estivales, el sol, la playa, el cloro de la piscina y alguna que otra quemadura solar hacen que la dermis se resienta. Por eso, es el momento de adaptar nuestra rutina de cuidado facial y corporal para regenerarla por completo.
¿Te gustaría saber cómo? Te revelamos nuestros secretos mejor guardados, a continuación.
Limpieza facial profunda: olvídate de «la espumita» de la ducha
Aunque parezca una locura, muchas personas no dedican el tiempo necesario a lavarse correctamente la cara a diario. Y no, no es suficiente con la espumita que nos cae sobre el rostro cuando nos duchamos: la limpieza facial debe ser más profunda para eliminar las impurezas acumuladas y dejar la piel lista para absorber los nutrientes.
La noche, tu mejor aliada para la regeneración celular
¿Sabías que mientras duermes tu piel trabaja a pleno rendimiento? Durante la noche, entra en su fase de máxima regeneración celular. Mientras descansas, aumenta la producción de colágeno, mejora la circulación y se activan los procesos que ayudan a reparar los daños causados por el sol durante el día.
Renueva tu textura con retinol
Para potenciar esta reparación nocturna, el retinol es uno de los ingredientes más eficaces. Te ayudará a renovar la superficie cutánea, mejorar la textura y reducir las arrugas o manchas que hayan podido salir tras las vacaciones.
Prepara tu piel en Depidel para el cambio de estación
Los cambios estacionales traen consigo variaciones ambientales que afectan directamente a nuestra dermis. Adaptar tus rutinas faciales y corporales a tiempo evitará reacciones inesperadas.
En Depidel sabemos que quieres verte más guapa que nunca. Pide tu cita en nuestros centros, déjate asesorar por nuestras expertas y ¡vuelve a presumir de rostro radiante!